Beijing
Mercado de Sanyuanli y hutongs
Mercado de barrio con verduras, pescado vivo y puestos de desayuno local. Un bol de gachas y una tortita rellena cuestan menos de 20 CNY.
Tema: gastronomía · Programas de 9 a 13 días
Hablar de cocina china en singular es como hablar de cocina europea como si fuera un único plato. Entre Beijing y Sichuan hay la misma distancia que entre Galicia y Nápoles. Este tema recorre cuatro de esas cocinas con mercados, talleres y restaurantes concretos.

Cada ciudad aporta una tradición distinta. El recorrido no busca el plato más exótico, sino entender por qué cada región cocina como cocina.
Beijing es la cocina del norte: trigo en lugar de arroz, mucho cordero y la famosa corteza crujiente del pato laqueado, que se sirve en tres pases. Un pato entero cuesta entre 200 y 300 CNY y suele dar para dos o tres personas.
Xi'an vive del trigo y de la herencia islámica de la Ruta de la Seda. Aquí se comen los biang biang, unos fideos anchos como un cinturón, y los panecillos rellenos del barrio musulmán, cocinados a la vista en puestos que abren hasta la medianoche.
Chengdu es la capital del picante. El hotpot, una olla que hierve en la mesa con aceite y guindilla, se cena en grupo y cuesta entre 60 y 100 CNY por persona. La cocina de Sichuan tiene también platos suaves, como el pato ahumado con té o el pollo con cacahuetes.
Shanghai cocina con azúcar y soja, más dulce y suave que el resto. El dim sum cantonetón, con sus fideos de arroz, y el xiaolongbao, una empanadilla con caldo dentro, son las dos paradas obligadas antes de volver.
Los mejores platos de China no están en los restaurantes para turistas. Están en los mercados y en las casas de barrio, y ahí hace falta traducir.
Beijing
Mercado de barrio con verduras, pescado vivo y puestos de desayuno local. Un bol de gachas y una tortita rellena cuestan menos de 20 CNY.
Xi'an
Una calle de un kilómetro con parrillas, fideos estirados a mano y frutas deshidratadas. Mejor a partir de las siete de la tarde, cuando abre todo.
Chengdu
Una antigua casa de té para ver el servicio con jarra de pico largo y, por la noche, un hotpot con dos caldos: uno picante y otro suave para compartir.
Shanghai
Mercado cubierto con puestos de dim sum para desayunar en la barra. Veinte empanadillas al vapor por unos 15 CNY.
Comer bien en China es notablemente más barato que en Europa occidental o en Japón, incluso en restaurantes con mantel.
| Tipo de comida | Precio por persona | Qué incluye |
|---|---|---|
| Puesto de calle | 1 – 3 € | Fideos, empanadillas al vapor o un pincho, para comer de pie. |
| Restaurante de barrio | 10 – 25 € | Dos o tres platos, arroz o fideos y té. |
| Restaurante de cocina regional | 25 – 45 € | Menú degustación de cuatro a seis platos y postre. |
| Pato laqueado de Beijing | 30 – 45 € | Pato entero para dos o tres personas, con los tres pases. |
En nuestros programas incluimos el desayuno diario y entre tres y cinco comidas seleccionadas. El resto, calcula entre 200 y 350 CNY al día en comidas y transporte. Un viaje gastronómico de 10 días con taller de cocina y cenas regionales suele quedar entre 1.650 € y 2.400 € por persona, sin vuelo.
Con estos caracteres se puede comer sin hablar chino. Conviene llevarlos escritos o en una captura del móvil y enseñarlos directamente en el puesto.
| Español | Caracteres | Pronunciación |
|---|---|---|
| La carta o el menú | 菜单 | cài dān |
| Sin picante | 不要辣 | bú yào là |
| Vegetariano | 素食 | sù shí |
| Sin carne de cerdo | 不要猪肉 | bú yào zhū ròu |
| La cuenta, por favor | 买单 | mǎi dān |
| Fideos | 面条 | miàn tiáo |
| Empanadillas al vapor | 蒸饺 | zhēng jiǎo |
| Arroz | 米饭 | mǐ fàn |
| Té | 茶 | chá |
| Muy rico | 很好吃 | hěn hǎo chī |
El gesto de señalar el caracter suele ser más rápido que intentar la pronunciación. Para mercados y puestos de calle es la forma más fiable de pedir sin malentendidos.
Conviene saber además que el agua y el té se sirven calientes, y que la mayoría de las cartas están solo en chino, casi siempre con fotos. Señalar un plato de la carta, o incluso el de otro comensal, es una práctica habitual y bien aceptada. El traductor del móvil con la cámara resuelve el resto del menú en segundos.
Un recorrido centrado en la comida no encaja con todos los viajeros. Mejor decirlo claro antes de reservar.
No es para quien quiere ver muchas ciudades. Un viaje gastronómico dedica media jornada a un mercado y otra media a un taller, y eso resta tiempo a los monumentos. Quien quiera cubrir cinco ciudades en diez días tendrá que elegir entre profundizar en la cocina o ampliar la ruta.
No es para quien no prueba platos nuevos. Siempre hay opciones suaves, pero el sentido del viaje es comer lo local. Quien no salga del arroz y el pollo a la plancha aprovechará más un programa cultural, que también incluye comidas de barrio.
No es para alergias o intolerancias graves sin avisar. Los frutos secos y la salsa de soja aparecen en muchos platos. Con una alergia seria hay que indicarlo al reservar y contar con guías que traduzcan la advertencia al restaurante; en la página de viaje en familia explicamos cómo gestionamos esas restricciones.
Los programas con más paradas gastronómicas y los temas que se combinan bien.
El programa que pasa por Beijing, Xi'an, Chengdu, Guilin y Shanghai.
Ver el programaTres cocinas en ocho días, con el pato laqueado incluido.
Ver el programaPor qué cada región cocina distinto, contado con contexto histórico.
Ver el temaCómo comer en China con niños y qué platos funcionan siempre.
Ver el temaLa comparativa de los tres programas base, con precios por persona.
Ver el catálogoMenús, costumbres en la mesa y qué pedir sin hablar chino.
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Dinos qué cocinas te interesan, si hay restricciones alimentarias y cuántos días tienes. Preparamos un programa con mercados, talleres y restaurantes concretos.